06 Oct De la Ciencia al Territorio
De la ciencia al territorio: España se suma a CHAMP para reforzar la acción climática multinivel.
España se ha adherido a la Coalition for High Ambition Multilevel Partnerships (CHAMP), una iniciativa internacional dirigida a reforzar la colaboración entre los gobiernos nacionales, regionales y locales en materia de acción climática.
La adhesión, formalizada el 22 de septiembre durante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, busca favorecer que los compromisos climáticos nacionales se traduzcan en actuaciones concretas y duraderas sobre el territorio, contando con el conocimiento y las capacidades de las ciudades y las regiones.
CHAMP fue impulsada durante la COP28 como un marco de cooperación para involucrar a los gobiernos subnacionales en la planificación, financiación, aplicación y seguimiento de las estrategias climáticas. Entre sus objetivos se encuentran mejorar la coordinación entre administraciones, facilitar el intercambio de experiencias y soluciones e incorporar información territorial a las políticas de mitigación y adaptación.
Conocimiento científico para una acción climática adaptada al territorio
Las consecuencias del cambio climático se manifiestan de manera diferente en cada territorio. La disponibilidad de agua, la vulnerabilidad frente a incendios forestales, la conservación de los ecosistemas, la adaptación del sector agrario o la exposición de la población a las olas de calor requieren respuestas ajustadas a las características ambientales, sociales y económicas de cada zona.
Por ello, una gobernanza climática verdaderamente multinivel no depende únicamente de la coordinación administrativa. También necesita datos, indicadores, escenarios climáticos, evaluación científica y mecanismos estables que permitan trasladar el conocimiento disponible a la toma de decisiones.
En este contexto, las universidades, los centros de investigación y las redes científicas regionales pueden contribuir a:
- Identificar riesgos y necesidades específicas de cada territorio.
- Facilitar datos, herramientas e indicadores para la planificación.
- Evaluar la eficacia de las medidas de mitigación y adaptación.
- Conectar a investigadores, administraciones públicas y otros agentes sociales.
- Comunicar los resultados científicos de manera comprensible y útil para la ciudadanía.
El papel de las redes regionales
El MC3G trabaja precisamente para conectar las capacidades científicas existentes en Castilla y León y favorecer su transferencia hacia las instituciones, los sectores productivos y la sociedad.
La adhesión de España a CHAMP refuerza la importancia de avanzar en esta dirección: construir espacios de colaboración en los que el conocimiento generado por universidades y grupos de investigación pueda ayudar a comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos a diseñar, aplicar y evaluar sus políticas.
Desde el MC3G consideramos que las redes regionales pueden actuar como puentes entre ciencia y territorio, facilitando respuestas coordinadas ante desafíos como los incendios forestales, la sequía, la gestión del agua y del suelo, la pérdida de biodiversidad, la transición energética o la adaptación de los entornos urbanos y rurales.
El reto ahora será trasladar este compromiso internacional a mecanismos concretos de cooperación que permitan integrar el conocimiento territorial y científico en las decisiones públicas.